Síndrome de abstinencia

Hoy estaba escuchando la radio en un devenir de un sitio para otro, y se me ha ocurrido que no estamos en crisis, que lo que tenemos es síndrome de abstinencia.

El drogadicto se inicia en una situación favorable al consumo, socialmente empujado, coste unitario asequible, huida de su realidad…. y antes de que se de cuenta está enganchado, siempre con frases del «yo controlo» «Lo dejo cuando quiera»… obtiene satisfacciones efímeras, cada vez menos placer y solo está en la necesidad de cubrir su adicción a algo que ni necesitaba ni le aporta nada.

Hipoteca su futuro y compromete a su entorno cercano por conseguir la siguiente dosis. Cuando está en la carrera al desastre, la culpa es de su familia, de sus amigos, de la sociedad…Y cuando no se estrella y entra en la recuperación, bien por que le obligan, bien porque le empujan, sufre el sindrome de abstinencia de forma dolorosa y con mucho sufrimiento, si sale de esa se enfrenta a una realidad peor que cuando empezó, rebajada su autoestima y con estigmas de por vida.

Todo ello a pesar de que hay gente bienintencionada que querrá siempre ayudarle, sobre todo si tiene sincero interés por corregir sus desastres pasados.

Ahora lo trasponemos a la crisis esa.

Empujados por un consumismo inducido y socialmente aceptado nos hemos puesto a tener 2 coches, segunda vivienda, tres teles, playstation 3, etc… como los ingresos eran justitos hacemos las hipotecas a 30-40 años (en vez de a 20 como toda la vida), y con los tipos bajos, pues tenemos toda nuestro ingreso comprometido en tarjetas (visa, carrefour, el corte inglés, etc.), hipoteca y créditos de consumo que bordean la usura.

Como sabemos y hemos podido comprobar, esta huida hacia adelante acaba estrellándose (subida de tipos, freno de especulación…) y nos pilla el toro, y pasamos a echar la culpa al Gobierno, a la CEOE, al Banco Mundial, a los malignos de los mercados, al Club de Roma, a los sindicatos y a los equipos de fútbol.

Ahora nos van a desenganchar por narices de esta dinámica, pero no los malignos, sino la realidad que no hemos querido ver. Y el cabreo generalizado no es contra la «pérdida de derechos», sino la abstinencia obligatoria de coger la baja los lunes, de que igual no puedes tener un plasma de 42″, un coche de 50.000 €, vacaciones con viaje espectacular, de un sueldo muy por encima del valor de lo generado, de que un piso cochambroso valga 250.000 €, etc… es muy duro volver a la realidad de los 70 (cuando los pisos se pagaban al 18%) y se optimizaba la compra, que no caducaba un yogur en toda España. Nos lamentamos de la pérdida de privilegios no de derechos.

Pero nos llenamos de que «tenemos derecho» a todo lo anterior. Según los apuntes de derecho de mi santa apañera, una de las fuentes del derecho es la costumbre…. pero hombre, la costumbre de cierto arraigo… que en España hay más móviles que gente, más coches oficiales que en USA. Pero la abstinencia nos hace reclamar nuestros «derechos» (nunca nuestras obligaciones, ojo).

Y todo esto, al igual que el drogadicto, no vale autoexculparnos, porque todavía no he oído a un sindicato decir «es que nos pasamos, nos vinimos arriba y no era el momento de añadir obligaciones que sabíamos insostenibles», no he oído a un gobierno decir «nos equivocamos de parte a parte, la hemos liado parda y no somos para nada tan gallos»… nooooo lo que hay que hacer es meterse con el que esté ahora en el gobierno, (esta práctica es tradicional sin importar el color y se ha hecho desde antes de Franco), y no aportar esfuerzo y no decir a los afiliados y simpatizantes «chavalotes, es que tenemos que comernos el marrón, que le hemos criado nosotros solitos».

Porque ante tanto meternos con vecinos y tal… reflexionemos y seamos autocríticos… a ver por qué estamos muuucho peor que casi todos… Ni Zapatero, siendo el peor presidente de la democracia hasta la fecha, tiene la capacidad de liarla tanto. Nos ha engañado porque nos hemos dejado engañar, que a ese señor se le ha votado 2 veces. Pero en las manifestaciones de acomodados están los mismos que llevaron el paro a niveles históricos, y si dicen que ellos heredaron el desastre de Aznar, entonces Mariano que esté tranquilo, porque podrá decir lo mismo y quedar a salvo ¿no?.

Pero no es un tema de gobernantes, yo hablo a nivel personal. Cuando compramos el piso hace ya muuuchas lunas, nos dijeron varias personas «vosotros podéis permitiros algo mejor, más grande…..» (realmente querían decir más aparente).. pero yo que soy de natural cobarde (siempre he sido incapaza de jugar en bolsa)  y mi mujer de natural prudente, nos dijimos «a nosotros nos vale». No es que seamos más listos que nadie (que no lo somos), pero la dinámica que nos envuelve nos ha hecho ir más despacio que muchos, y ahora estar un poco más tranquilos que bastantes.

Aun así no estoy exento de culpa en lo que me toca, que conste.

Pero, curiosamente, no he oido decir a nadie  «no debía de haberme comprado esta casa», se oye «tengo derecho a que no me desahucien», no asumimos nuestra responsabilidad, es mejor ser borregos tutelados, pero cuando el pastor nos trasquila y hace frio, montamos una plataforma anti sistema…

Cuando las subvenciones corrián como el agua, no había nadie diciendo «vamos a dárnosla, esto no es sostenible…. no tenemos tanta pasta…»

Al igual que el drogadicto, la culpa es de todos menos mía.

¿estás seguro de que no has tenido nada que ver en el tema?

Una respuesta a “Síndrome de abstinencia

  1. Ya recomendaban que las familias no debían hipotecar más de un 30-40% de sus ingresos. Pero muchas familias han vivido al límite de sus posibilidades, viviendo lo que se dice al día. Dinero que entraba dinero que se podía gastar. Sin duda una política de gastos poco sensata.

    Graso error la insensibilidad de los bancos concediendo créditos sin advertir del problema a muchas familias. Pero sin duda la mayor parte de la culpa es de las familias que o bien por desconocimiento, por inconsciencia o por indiferencia, o por no querer ver un poco más alla con una mínima previsión han aceptado cegados por el tener más y vivir mejor.

    Cuando conducimos un coche nosotros tenemos el control del volante y de la velocidad, nosotros decidimos a que velocidad vamos y en consecuencia, en cierta medida asumimos los riesgos de sufrIr accidentes.

    En definitiva, en todos los aspectos de la vida somos libres de decidir como actuar y de que manera, pero también somos libres de pensar en las consecuencias de nuestros actos y los problemas que pueden surgir.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s